El peso de un juramento.
El gran salón de la residencia Romanov, permanecía en un silencio absoluto al ver a padre e hijo desafiandose con la mirada.
Ellos sabían que si se atrevían a hacer algo así al actual pakhan, eran sin duda hombres muertos.
A ambos lados de la alfombra oscura se encontraban los capitanes de la Bratva, hombres endurecidos por décadas de violencia, leales únicamente al Pakhan.
Ninguno apartó la vista de Yuri mientras avanzaba con paso firme hacia su padre.
El hombre maduro permanecía se