Mark y sus socios se levantaron de la mesa, fui a limpiarla para los nuevos clientes, pero mi esposo me cogió del brazo acercando su boca a mi oído.
—- Nos vemos en casa —- me susurró haciéndome reír.
El día terminó bastante más tranquilo, una vez que nos cambiamos de ropa Viki y yo, nos despedimos de nuestra jefa, mi compañera se fue hacia donde estaba el coche de su novio, viendo como aparcaba delante de mí el coche de Tomas.
—- Sube, te llevo a tu nueva casa, —- me dijo.
—- Gracias Tomas, pe