Todo iba muy bien entre mi esposo y yo, pero cuando llegó el día de la revisión de mi embarazo, lo llame por teléfono desde el bar y esa fue la primera vez que me desilusioné con mi marido. Estaba trabajando en el bar limpiando mesas, cuando vino mi jefa a donde yo estaba.
—-- Bianca cambiate ya, hoy tienes la revisión de tu bebe, lo tengo apuntado en el calendario y tu marido no creo que tarde en venir a por ti, anda vete a los vestuarios y cambiate de ropa —- me comentó.
—- Ya voy jefa, graci