Al día siguiente, después de que Sofía fuera dada de alta y regresara a su casa para recuperarse, Brith tomó su decisión. Antes de abordar su avión privado para regresar, recibió una llamada de su abuelo.
"¿Te has olvidado de mi orden de volver a casa?" preguntó su abuelo, su tono severo.
Brith apretó los labios, sintiendo cómo la presión volvía a acumularse en su pecho.
"No, abuelo. Estoy en camino" respondió, su voz tensa.
Mientras el avión despegaba, Brith se reclinó en su asiento, cerrando