El salón de eventos estaba lleno de luces deslumbrantes, música suave y un murmullo constante de conversaciones. Las celebridades se paseaban como si estuvieran en una alfombra roja, con trajes y vestidos que parecían diseñados para robar miradas. Cuando Brihana, Tiffany y Amelia entraron, todas las cabezas se giraron hacia ellas.
Brihana llevaba un vestido negro de terciopelo que abrazaba su figura con elegancia, con un escote sutil pero sofisticado. Su cabello estaba recogido en un moño bajo,