Esa tarde, Amelia convenció a Brihana y a Tiffany de acompañarla al centro comercial. Insistió en que necesitaban un poco de "terapia de compras" para despejar la mente, y aunque Brihana no estaba de humor, finalmente aceptó. Tiffany, por su parte, estaba más que feliz de unirse, viendo la salida como una oportunidad para distraer a su amiga.
El centro comercial estaba lleno de gente, y las tres mujeres caminaban entre las tiendas, cargando varias bolsas mientras conversaban. Amelia, con su per