La fiesta estaba en su pleno apogeo. Las luces parpadeaban con elegancia, los invitados se movían por el salón con copas de champán en mano, y la música llenaba el aire con una energía vibrante. Las celebridades y los magnates del entretenimiento reían, posaban para las cámaras y compartían anécdotas que probablemente nadie recordaría al día siguiente. En medio de todo, Brihana se mantenía tranquila, como si la presencia de Brith y Sofía no la afectara en absoluto, aunque Tiffany, siempre atent