El mesero, al notar el estado de Brith, decidió intervenir. Con una mezcla de preocupación y frustración, tomó el móvil de Brith y marcó el primer número que encontró: el de Liam.
Liam estaba en casa, viendo la televisión, cuando su móvil sonó. Al ver el nombre de Brith en la pantalla, no le sorprendió. Era común que su amigo llamara a esas horas de la noche. Sin embargo, al contestar, la voz del mesero le hizo fruncir el ceño. "Brith está borracho y necesita que lo vengas a buscar", dijo el me