Brihana estaba parada en el umbral de la puerta, con el corazón latiendo a mil por hora. Había corrido desde el aeropuerto al hospital en cuanto supo lo que había pasado con Amelia. Aunque no estaba segura de qué esperaba encontrar, sabía que tenía que estar ahí. Amelia no era solo su ex cuñada, era su amiga, su confidente. Una persona que siempre la había apoyado, incluso cuando su matrimonio con Brith se desmoronaba.
Pero lo que no esperaba, lo que no estaba preparada para enfrentar, era la p