En un rincón oscuro de la ciudad, un hombre de mirada penetrante y cicatrices visibles en su rostro observaba su reflejo en un vaso de whisky. Jean-Luc Moreau, el antiguo socio y amigo de Andrei Cartier, había regresado de las sombras. Su nombre había sido borrado de los registros empresariales, su reputación destruida, y su vida casi terminada por culpa de un hombre al que alguna vez llamó amigo.
"Andrei… "—murmuró, apretando los dientes mientras su mano temblorosa sostenía el vaso—. "Creíste