Esa noche, Brith estaba en su oficina, revisando el informe que Andrei había presentado. Sabía que su hermano estaba jugando sucio, pero no podía negar que el golpe había sido efectivo. Si no encontraba una manera de contrarrestarlo, podría perderlo todo.
Liam y Maiko entraron a la oficina, con expresiones igualmente serias.
"Esto no pinta bien, Brith" —dijo Liam—. "Andrei está ganando terreno, y los inversionistas están empezando a cuestionarte."
"Lo sé" —respondió Brith, con los ojos fijos en