Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa Casa de la Noche.
Marsella.
El salón del Concejo se había convertido en el lugar más solitario de la mansión de Craig. Los Concilios, que antes se realizaban cada dos meses, habían sido suspendidos por completo, y cada raza se había encargado de sus propios problemas, enviando solo mensajeros al regente de cuando en cuando, para que con su firma aprobara las disposiciones de los rectores.
Contrar







