JULIAN VERMONT
La quimioterapia había empezado es realmente doloroso, las náuseas y el dolor del cuerpo son tremendas tal pereciera que me dieron una paliza. Cuando le conté a Marsella que me habían diagnosticado cáncer actuó sin interés, para ser sincero ya me lo esperaba.
Mis hijos, Bruno sigue en su mundo de rebeldía y Julián mi pequeño es quien me hace compañía cuando llega del colegio.
Hoy ha sido un día terrible, el procedimiento fue agresivo por lo que debo mantenerme en reposo.
-Te ves