La reescribió una vez.
No porque la primera versión estuviera mal. Porque la primera versión la había escrito la noche después de que Dante le contara sobre el correo borrado, y algo de lo que había escrito entonces había sido reemplazado por cosas que ahora entendía con más claridad. La sacó del cajón del escritorio un jueves por la noche y la leyó de principio a fin, y después la dejó a un lado y empezó de nuevo.
La escribió en una hora. Había aprendido que demasiados borradores producían alg