Dante estaba en la puerta de llegadas con un café.
No hacía esto para la mayoría de los viajes. Sera podía contar las veces con una mano, y cada vez había significado que él traía algo que necesitaba aterrizar antes de que ella regresara a la oficina y tuviera que manejarlo frente a otras personas. Vio el vaso y entendió. Lo tomó. Caminaron hacia el auto sin hablar.
Puso su bolsa en el asiento de atrás y se subió. La puerta se cerró. El auto entró al tráfico del aeropuerto.
"Dime," dijo ella.
É