14. MI HERMOSO HOMBRE
—Por favor, no me exponga. Esto lo hago porque tengo que…
Un beso, eso fue todo lo que pasó entre Mathew y Alicia. El apuesto joven no pudo resistirse, no escucho ni presto atención a una sola palabra de lo que ella decía, por que sus ojos solo observaban detenidamente cada movimiento de los labios de la preciosa castaña. Fue como una provocación, como un impulso, pero al mismo tiempo un abuso, porque ella nunca pidió aquello y tampoco lo aceptó.
Y se lo hizo saber sin reparos a Mathew, la cac