El segundo bebé Ali.
El niño tenía los cabellos oscuros, hermosos ojos verdes, los labios gruesos, y la tez del mismo tono que su padre el Jeque. El egipcio sentía que la dicha no le cabía en el pecho.
— ¡Dios, si, el bebé es identifico a ti! Pequeño, decidiste parecerte a tu padre, eres tan apuesto como él.
Monserrat estaba hecha un mae de lágrimas, estaba siendo madre por primera vez, sus emociones estaban al límite, su sueño de tener un bebé con su esposo estaba justo frente a ella.
El Jeque secaba las i