Dos padres brutalmente honestos.
El ex director de la interpol, se dejó caer en su silla, el color del rostro se le fue, jamás habría imaginado que su hijo se ennoviara con la hija de ese desgraciado Jeque que fue su rival de amores en el pasado, y que además de todo lo venció.
— ¿Qué tienes que decir sobre esto, papá? ¡No tenía idea de que en tu juventud te gustaba intentar robar esposas, ahora tu comportamiento me está afectando!
— ¡Primero que nada, a mi me respetas Lenín, soy tu padre, que no se te olvide, y otra co