Ambos hombres se comían con la mirada, ninguno podía disimular, estaban a solas, sin nadie que los mirara que hacían, no iban a fingir nada, ni guardar apariencias
El egipcio se movió por la alcoba con confianza, también se sirvió un vaso de whisky, para entrar en calor, después de beber el primer trago, habló
— Vaya, vaya, ¿miren nada mas a quién tenemos aquí? ¿quién te tiene tan de mal humor, querido? yo puedo hacer que se desaparezca sin problema, ¿sabes? tampoco yo había tenido un b