La mala condición del mafioso mexicano, limitaba mucho las cosas, en tres meses que llevaba en cama, hubo ocasiones en las que se agravó muchísimo, que la librara había sido no un milagro si no varios y su gran fuerza de voluntad por vivir, el amor hacía su esposa, su anhelo por recuperarla, su pequeño hijo y saber que él era su fuerza y su pilar, en esas ocasiones de fiebres altísimas los llamaba, más solo Emill, estaba a su lado abrazado de Rodolfo
— Deeguel, tu voluntad es impresionante,