En la fría habitación, Deeguel, quien siempre era tan seguro de si mismo y nunca dudaba de una decisión o una acción, se arrepintió casi al instante de haberle gritado a su esposa , era cierto que ese tema le enfurecía y lo sacaba de sus casillas, que no le gustaba hablar de la madre de su hijo, pero eso ella no lo sabía, quizás era normal que tuviera dudas pero no quería hablar de ese tema
El CEO pidió que retiraran la comida de la habitación, como pudo se vistió y calzó zapatos para salir de