Los tres pequeños y el gato, subieron a sus habitaciones, se sentían mejor después de haber hablado con sus padres, ellos los veían poderosos, imponentes, y lo eran, solo que no eran inmortales
— Dante, tu hijo es muy reservado, aún así, tengo la impresión que te ha heredado todos los talentos además del cabello platinado — Deeguel, comentó
— Es herencia de mi madre, mi melliza Evelyn, y yo, somos los únicos que lo tenemos, pero heredamos el color azul de los ojos de papá
— Si, se cue