La expresión en el rostro del CEO, no era nada amigable, en estos momentos no se explicaba como había llegado a querer a esa mujer tan superficial y vana, una que no supo querer ni siquiera a su propio hijo
— Vámonos, el jefe ya dejó claro que no eres bienvenida en la mansión — Jhonatan, tomó por el brazo a Kara, para sacarla del despacho, pero ella se resistió
— ¡No voy a irme así, buen trabajo Deeguel, envenenaste el corazón de mi hijo en mi contra, ahora dice que quiere más a esa zorra que a