La mente y el corazón de Emill, estaban en total confusión, nunca antes había conocido a su madre, siendo un niño tan inteligente algo le decía que no todo marchaba bien, sentía rechazo por ella
— Emill, soy mamá, ven dame un abrazo, prometo quererte mucho si me das una oportunidad, nadie te va a querer como yo, Deeguel, dejame demostrarte que estoy arrepentida
— !No sé cómo tienes el descaro de siquiera hablarme y hacer promesas falsas, no voy a dejar que te acerques a mi hijo, a él no vas a