Carlos Beltrán, ya no pudo llegar a evitar que se llevaran a Alejandra, la mayoría de los hombres que dejó cuidando la mansión, estaban muertos y en pedazos por las bombas y bazucazos que recibieron, fueron valientes, resistieron lo más que pudieron, pero su hora les había llegado
En la iglesia, con la presión de los importantes invitados encima, el heredero del Cártel, recibía la llamada de su segundo al mando
— ¡Hermano, se llevaron a la novia, cancela la boda, ya no tienes con quien c