Un sueño pacífico y tranquilo fué que tenían esas dos almas que habían estado sufriendo tanto al estar separadas, Deeguel, había puesto una ligera bata de seda a su esposa y él un pantalón chandal, antes de quedarse dormido
— Papá, papá, despierta, ¿a quién
tienes abrazada? ¡¿es mamá?! — El pequeño Emill, estaba de pie mirando la escena con Rodolfo, en los brazos, su padre le había prometido traer de regreso a su madre y venía a ver si había cumplido
— Emill, ¿qué haces ahí parado? por