C97-¿NO CREES QUE ES MUCHA CASUALIDAD?
En el despacho privado de la mansión Blackwood, el aire estaba cargado de tensión. Sobre el escritorio había mapas, rutas y notas apiladas como una promesa de guerra que no terminaba de empezar. Cassian los miró sin verlos, con la mandíbula trabada, la fatiga y la desesperación marcadas en cada línea de su rostro; mientras tanto, Ailyn observaba por la ventana con los hombros tensos.
—No podemos esperar más —dijo Cassian levantándose de mal humor—. El sana