El Alfa, estaba en el dilema más grande de su vida, sin duda tenía que recuperar a su luna, ella era su vida, su pasión, su gran amor, no concebía un futuro sin ella, pero por otro lado quitarse a sus hermanos el reino que sus padres les heredaron... eso era impensable, no podía entregar el territorio a ese maquiavélico lobo, su abuela no lo resistiría, ella adoraba la manada, su frondoso bosque, el aire puro, no, no cedería ante su peor enemigo
— Saldré de inmediato hacia el territorio Ni