La lunas paseaban a sus cachorros en brazos, sus Alfas, no se separaban de ellos, Drako y Damiano, eran inmensamente felices al lado de sus parejas destinadas, Angelo, también paseaba por el jardín, quería conocer más a Dominic, hacerle saber que él estaba ahí para ella, que la cuidaría y la protegería, Pero sobre todo que la amaría hasta el final de sus días y más allá de la eternidad
— Dominic, hoy mismo partiremos al territorio Dark Moon, al castillo Volkov, para ser preciso, es un hech