Luciano, puso sobre la cama el botiquín de primeros auxilios que llevaba en las manos, comenzó a sacar lo que llevaba y pronto ya estaba dando suturas al lobo
— ¡Hey... podrías ser más cuidadoso, pareciera que estás cociendo a un perro!
— No veo la diferencia, todos ustedes son perros pulgosos
— ¡Nosotros no tenemos pulgas, infeliz, a diferencia de ti que eres como un zombie, eres un no vivo, no te corre sangre caliente por las venas como a nosotros
— ¿Oh, eso? está sobrevalorado, nu