Letty se sostiene fuerte de mis hombros mientras nos besamos con desenfreno, ahogo sus gemidos en el interior de mi boca mientras le proporciono inmenso placer en su botón hinchado y palpitante.
—Vente para mí pequeña—susurro contra sus deliciosos labios mientras gime para mí sin cohibirse—. Hazlo—ordeno y abre más sus piernas dejando entrar con más facilidad dos de mis dedos en su interior.
—¡Edward!—exclama.
Con mi mano libre masajeo sus pechos y cuando sus paredes se contraen, muevo mis de