Bosco enganchó los labios: —¿Así que vas a salir?
Cecilia frunció el ceño, —Lo acordamos ayer...
El hombre bajó las sábanas, revelando arañazos en el cuello y el pecho, tenía marcas profundas y superficiales en casi todo el pecho y los hombros, en algunas de las cuales se veía sangre.
Señaló las marcas rojas. —Era un trato, pero casi me has arrancado la piel a tiras, así que tengo que pedir un aumento de precio, ¿verdad?
...
—Hay más en mi espalda, ¿quieres echar un vistazo?
Cecilia se apresuró