Narrado por Mía Valentina Stiller
La organizadora del evento se acercó a nosotros con una sonrisa impecable y estrictamente profesional, interrumpiendo nuestro idilio en la suite para avisarnos con un sutil gesto que ya era la hora exacta de realizar nuestra entrada triunfal como legítimos esposos ante la sociedad. Kyler, asimilando el cambio de ambiente de inmediato, enderezó los hombros y caminó con paso firme a colocarse en su puesto asignado justo al pie de las grandes escaleras imperiales d