Capítulo 28.
Todo esto era jodidamente extraño y espeluznante.
Y no me refería a las personas que comenzaron a salir de las compuertas, sino a las expresiones en sus rostros.
-No creo que a nadie le importe si muere o no su Alfa. - Murmuré a Colin y él asintió.
-Ni siquiera sé si nos perciben como amenaza.
Avanzábamos con precaución de todas formas hasta que llegamos casi al final. Había notado que los gatos se ponían más tensos conforme nos acercábamos, pero no supe por qué hasta que lo escuché yo