Mi corazón reacciona ante esas palabras, él era, perdón, es todo para mí. Sintiéndome segura de mí, me siento en su regazo y lo miro lo más seductora posible. Lo veo tragar grueso y sonrío victoriosa.
—Te amo Dimitri Alves, no importa dónde te encuentres, siempre serás importante para mí —agarro su mano, la colocó en mi pecho para que sienta mis latidos — Solo late por ti —susurro en su oído—. Tócame, sin miedo cariño.
Nos vemos a los ojos por un par de segundos, sus manos cobran vida propia se