Desesperación.
Dimitri Alves
Me despierto con la llamada de la Señora Carolina, al instante me preocupo, por favor que no le haya pasado a mi chica, por favor que no le haya pasado nada.
—Buenas días Señora Carolina —respondo con cautela disfrazada de preocupación—. ¿Está todo bien?
—Hola hijo lamento levantarte tan temprano. Pero anoche sucedió algo y estoy preocupada por mi hija —se aclara la garganta—. Su hermano le mostró unas fotos donde estas con la chica que vive en tu urbanización, también se te ve co