Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡La tía, verdaderamente, es un asunto serio! –dijo Arthur poniéndose en pie y cruzándose de brazos mientras caminaba por el jardín. Abigail estaba sentada en un diván de exterior hecho en rattan oscuro, con su techado del mismo material, mientras Samuel descansaba en su sillita, parpadeando tal vez por el exceso de luz, y moviendo sus piernitas y bracitos. De vez en cuando, Abigail lo mecía y él se quedaba quiet







