Mundo ficciónIniciar sesiónAbigail amaneció con el estómago revuelto. Los langostinos debían tener un problema. Eso por no ir a un restaurante y pagar el triple, se dijo.
Pero Maurice estaba bien.
Vomitó.
—¿Estás bien? –le preguntó Maurice al escucharla trasbocar en el váter.
—Creo que los langostinos me pusieron mala.
—Mierda. ¿Te llevo al médico?
—No. No… s







