Mundo de ficçãoIniciar sessãoMaurice estuvo allí de pie, con sus ojos y sus oídos cerrados por varios minutos.
No, no, se decía. Esto no es cierto.
Abigail no era capaz, ella ni siquiera podía hablar claro cuando decía mentiras. ¿Cómo podría haber ideado una monstruosidad como esta, ejecutarla y mantenerla? No Abby, ¡no ella!
Ella era buena, era hermosa. Lo daba todo de sí, no tenía ambiciones, le importaba poco el dinero. &i







