Mundo ficciónIniciar sesiónMaurice abrió los ojos poco a poco en una suave inspiración. La habitación estaba en penumbra; alguien había corrido las cortinas para que la luz de la mañana no se filtrara, y él estaba solo en la cama.
En un momento, su cerebro no registró que había algo extraño en esto, y volvió a cerrar los ojos, pero tres segundos después recordó que anoche no había dormido solo, y que una mujer debía







