Mundo de ficçãoIniciar sessãoÉl habló por unos minutos con su primo, no supo de qué, y luego volvió a ella.
—¿Vamos a almorzar? –ella asintió. Esta mañana apenas había tomado un jugo con galletas en su apartamento por las prisas que habían tenido, y le rugía el estómago. Notó que él le ponía la mano en la cintura y caminaba con ella hasta el auto que los había llevado y traído toda la ma&ntil







