Mundo ficciónIniciar sesiónSe alejaron con rapidez en cuanto oyeron la puerta ser abierta, el doctor les sonrió a ambos mientras leía unos papeles, Layla una vez más pidió a su esposo que saliera de la habitación, esta vez Henry aceptó sin chistar, al salir se encontró con su prima, la hermosa joven se veía contenta, le sonrió y se sentó a su lado.
—Felicidades.—dijo.—¿Hasta donde? —pregunta ella, su cabeza se apoya en el hombro de su primo. —Debido al miedo del fracaso he traído a esta familia un






