Hoy Julia estaba radiante, pues después de lo que había pasado tenía un motivo más para vivir, pero sabía que era hora de pasar la página.
Julia empacó todo lo que tenía en una maleta, sus sueños, ilusiones, deseos y el amor, un amor que seguía intacto tal y como la primera vez, pero su corazón estaba herido y debía darle tiempo al tiempo para sanar.
Pero eso no le quitaba que sentía unas ganas tremendas de hacerle pagar todo a Leo, cómo bien dicen en juego largo hay desquite.
Solo que Julia es