- Mucho café, poca leche, muy caliente y sin azúcar. - Advirtió el cocinero.
- ¿No te tomas el café en el balcón? - me burlé, cogiendo una galleta y untándola con mantequilla.
- ¿Puedes comerte esto? - Miró la mantequilla.
- Si lo siguiera al pie de la letra, no comería nada. Así que no moriría de hambre, sino de diabetes.
- Puedes sustituir la mantequilla por otro producto más sano.
- ¿Igual que sustituí la insulina NPH por cualquier otra disponible?
Conseguí silenciar a Gabe, cosa que no habí