¡Ya está! Gabe lo sabía todo sobre mi nueva vida. Y por lo visto no me dejaba en paz. Y aunque me gustaba que empezara a prestarme atención, no quería mezclar mi vida personal con el trabajo, porque temía que me jodiera.
Fui al armario y saqué una venda decorada con un personaje infantil y se la pegué en la zona del corazón, sobre el traje, prácticamente en la zona donde estaba el bolsillo falso. Tenía un aspecto gracioso y no pude contener la risa, sin saber si era por burla o porque realmente