Mundo de ficçãoIniciar sessãoGala Morozov es una joven universitaria hermosa con falta de trabajo y dinero... ella descubre una página en línea de hombres mayores adinerados capaces de pagar miles de dólares, él está casado. ella es preciosa ¿te dejarás llevar por la Dulce tentación?.
Ler maisAdrien seguía dormido mí cabeza daba mil vueltas no puedo dormir pero por alguna razón no sentía miedo es más me sentía segura y tranquila él es un hombre tan hermoso, sexy y algo nervioso o al menos eso parecía cuando me vió parecía triste por alguna razón sentía lástima por él tenía ganas de besarlo y estar apoyada en sus brazos sentir sus brazos envueltos en mí. Escuchar su corazón latir me levanté de la cama y busqué en los cajones algo qué afirmación sobre nuestra relación miré el cajón de al lado de Adrien y ahí había una foto nuestra estábamos cubiertos de nieve y ambos teníamos un gorro blanco. —¿Gala? —hablo medio dormido él me tomó y me tiró a la cama—te necesito amor.—me rodeo con sus brazos sentí mucha tranquilidad. —Adrien porfavor, háblame de nosotros siento qué me estoy volviendo loca no puedo parar de tratar de recordar. él se sentó en la cama y me miró. —Suena extraño pero tú eres mí sugar baby lo eras, nos conocimos por una página salimos te compré cosas por
Miró con desesperación cada respuesta de trabajo leer cada "No". Sentía demasiada frustración, Gala Morozov no le pediría dinero a su padre y mucho menos a su odiosa madrastra Gwen. Gala es alta de cabello pelinegro, ojos azules y hermosa demasiado hermosa, su cuerpo parecía tallado por mil dioses Griegos ella lo sabía pero jamás lo dijo en voz alta. Ya qué no le gustaba sonar creída o mimada, miro con desespero a su amiga. Renata De Lyon son amigas desde preescolar, jamás se separaron por nada en el mundo. Renata es mediana, delgada rubia, de ojos verdes y sonrisa bonita ellas sonreían cómo Ángeles. Gala estaba en su cuarto año de Psicología, los libros eran caros al igual qué la Universidad. La Universidad de Columbus es hermosa, con salones grandes y bonitos. Los profesores son tan estrictos, también inteligentes y amables... Los chicos son guapos también divertidos. Realmente adora esta Universidad. Pensaba mordiendose las uñas como chiflada. —¿Quieres qué te diga mi secreto?—p
Me sentía muy mal ya nada es igual desde qué Gala no está en casa, se perdió el olor de su perfume , ese hermoso abrir los ojos en la mañana y verla dormir a mi lado , su cabello enmarañado por las mañanas, sus hermosos color de ojos azules y esa hermosa sonrisa. Dios mío voy a enloquecer me siento tan miserable qué no se qué va a pasar . El estúpido de mi hermano se aprovecha de su pérdida de memoria sin mencionar Renata y Isabella, mi madre no me apoya mierda ¿Qué hice mal?, di todo por esa mujer mis horas mi amor y paciencia no se cómo hacer para qué se acuerde de mi.Se qué no está bien depender del otro qué tengo qué ser fuerte, qué mi vacío no lo puede llenar una mujer. ¿cómo se hace para no extrañarla?, su buen humor en las mañanas, su mania de ponerle agua fría al té o café para no quemarse. Sus labios contra los míos, sus pechos desnudos contra mi pecho, sus manos suaves por mi piel.-¡Señor Allard!-interrumpio mis pensamientos,-Disculpe la señorita Morozov está aquí-añadio,
Sueño Sus manos recorrían cada centímetros de su piel haciéndola enloquecer, sus ojos oscuros cómo la oscuridad la enloquece, Gala no era cualquier chica ella sabe cómo jugar, cómo tocar incluso mirar querido hombre juega con Gala y créeme qué arderas.—¡Por favor tocame!—suplicoSus manos grandes se posaron alrededor de mi cuello haciendo qué suelte un gemido fuerte sus manos atadas detrás de su espalda sintió cómo la fusta marcaba su trasero estaba rojo no podía evitarlo se excitaba cada vez más por la manera en la que mientras le daba con la fusta le rozaba con sus dedos el clítoris, mordia mis labios para silenciar mis gemidos.—Me encanta amor, No te retengan gime, grita mi nombre no te lo guardes me encanta escucharte amor se siente bien haces que cada vez me ponga más duro.Hundió sus dedos en mi interior haciendome retorcer de placer.—¡Ahh papi!—grite.—Ajá si amor me encanta mucho.Sus dedos se detuvieron y me puso boca arriba con la cabeza colgando un poco me paro frente a
Último capítulo