Mundo ficciónIniciar sesiónCapitulo 36.
Un fuerte golpe en la puerta principal me despierta y no era uno, si no varios golpeteos que taladraban mi cabeza.
—¡Voy! —¿Quien demonios tocaba así? Desperazandome en la cama abro los ojos y me doy cuenta que no estoy en mi habitación, entonces los recuerdos de la noche anterior vuelven a mí. Me incorporo muy rápido haciendo que me mareé, mierda, todo me da vueltas—. Jodido dolor de cabeza. —murmuró agarrándomela, la pobre retumbaba







