Mundo ficciónIniciar sesiónMichaela miró de reojo a Peter, que estaba sentado a su lado en el autobús y en silencio.
Tenía muchas cosas que preguntarle, pero comunicarse con este hombre nunca había sido fácil, parecía que él pusiera una barrera para que ella ni siquiera pudiera decir nada.
Le gustaba bromear y tener oportunidad de reírse de las personas; con ellas presentes, claro. Con Maurice eso era muy fácil, y con David; pero con Peter no.







