Mundo de ficçãoIniciar sessãoCatherine intentó respirar hondo, es como si de pronto alguien hubiera dejado los establos sin un ápice de aire. Alessandro abrió la puerta que los separaba y sonrió.
—¿Deseas unirte a nosotros?
Incluso mientras su cabeza le decía que declinara la oferta de Alessandro, los pies de Catherine se movie







