Mundo ficciónIniciar sesión—¡Suéltame! —exclamó llena de deseo desatado Catherine.
—¿Por qué? Es tiempo de que regreses a mi lado.
—¡No, no somos nada, somos!
Alessandro la bajó cuando se vio a las afueras del pueblo, un caballo estaba listo y ensillado, el aire se hizo notar y él, con el ceño fruncido le quitó el prendedor que sostenía su cabello rubio que hacía la mezcla perfecta con el verde de sus ojos.
—Marido y mujer, sé que cometí errores







